Como es habitual, viajamos a Bordeaux –para degustar los vinos de la añada 2025– del 14 al 17 de abril, con visitas privadas a Château Latour, Château Lafite Rothschild, Château Mouton Rothschild, Château Margaux, Château La Mission Haut-Brion, Cos d’Estournel, Château Montrose, Château Palmer, Château Les Carmes Haut-Brion, Château Ausone, Château Cheval Blanc, Lafleur, Le Pin, Château Pavie, Vieux Château Certan, Château Rocheyron y Tertre Roteboeuf.
Durante esa semana, la incertidumbre del momento actual se colaba en todas las degustaciones. La gran calidad de la añada quedaba relegada a un segundo plano cada vez que se abría el debate sobre la situación económica mundial.
Y es que nunca como ahora –en los últimos años– parece que la política, las guerras y el dinero vayan a tener un peso tan decisivo en las tarifas y botellas disponibles en Primeur de los 100 châteaux más importantes de Bordeaux. El atasco de vino en el mercado –pese a las considerables bajadas de precio de las dos últimas añadas– no parece suficiente para seducir a una clientela que, en la última década, ha desplazado sus gustos y su presupuesto hacia regiones más exclusivas y apetecibles, como la Bourgogne. ¿Y qué hacer entonces ante una cosecha de gran clase como la 2025? Una añada que lo tiene casi todo: fruta precisa; la estructura y el cuerpo medio que demanda el mercado; taninos fundidos; una sorprendente frescura en unos vinos que en general reducen su graduación alcohólica en más de un grado; y para terminar, poca cantidad y disponibilidad.
En esta campaña no ha habido una línea de actuación clara con los precios, y cada château, dependiendo de su stock y su situación en el mercado, ha decidido rebajar –aunque sea apenas un 3 %–, mantener –la mayoría–, o aumentar –unos pocos– hasta un 20 % sus tarifas. En general, el mercado ha respondido también particularmente a cada oferta lanzada. Si te llamas Cheval Blanc o Lafite y subes un 17 % porque hay «poco» vino, los clientes lo aceptan y los négociants venden casi todo el vino. Si no tienes ese renombre, los clientes esperan y esperan y presionan al proveedor para conseguir mejor precio o como contraprestación –a una compra– un mayor cupo de algún Gran Vino. Esta situación que viene dándose de manera repetida en los últimos años, junto a la nefasta política que practican algunos châteaux aplicando una tarifa incoherente para las ofertas de los “vinos disponibles”, hace que cada vez más, el interés por comprar a la avanzada se concentre en menos de un centenar de vinos, y que los clientes pongan su dinero en las botellas que están a un precio adecuado y que en unos meses serán difíciles de conseguir. Así pues, quizás en poco tiempo, veremos cómo algunos châteaux se verán obligados a salir de la venta a la avanzada y se pasarán al “librable” por falta de interés en el mercado.
En España la situación es muy parecida y cada bodega tiene su situación particular, salvo para el tema de los precios, donde se ha impuesto una cautela generalizada por mantener las tarifas de la añada 2024, excepto Marcos y Miguel Eguren, que han decidido aumentar un 2,74 % su icónico La Nieta, y un 5,17 % Mágico.
Álvaro Palacios ha elaborado unos grandísimos 2025, con un L’Ermita aún reservado y un expresivo y suculento La Baixada. ¡Pocas botellas de L’Ermita para una añada tan buena! Este año tampoco ofrece Les Aubaguetes, por no llegar al nivel de excelencia que se autoexige.
Los Bierzo, que elabora junto a su sobrino Ricardo P. Palacios, son espléndidos y enormes.
En Rioja, y después del exitoso 2023, Quiñón de Valmira se agota.
Los Ribera de Peter Sisseck continúan en su línea de gran demanda internacional y de liderazgo en el mercado español. La añada 2025 muestra claridad y energía y, su PSI da un salto, sumando a su clásico refinamiento una profundidad insólita.
Los Rioja de Benjamín Romeo son muy serios. Perfume, textura brillante y estructura tánica. La añada de más corta producción hasta la fecha.
En Viñedos de Páganos y Sierra Cantabria, los hermanos Eguren proponen por primera vez dos de sus vinos en venta a la avanzada: Calados del Puntido –el vino inicial de Páganos– y Organza, su blanco, que evoluciona hacia un perfil más profundo y sofisticado. En Toro es una añada de vinos con fuerza y equilibrio.
Eduardo Eguren continúa su línea precisa. Poco vino y este año no ofrece Septeno.
Los vinos de Dominio de Es ganan en precisión. 2025 marca un punto de inflexión hacia la madurez del proyecto, con la inauguración de su nueva bodega en San Esteban de Gormaz. Mantiene tarifas.
En Comando G todo son buenas noticias. Una añada espectacular en calidad –que nos recuerda a la emblemática 2016– y a su vez generosa en producción. Si sus vinos eran casi inaccesibles para los nuevos clientes –que no tenían cupos históricos–, con esta magnífica añada 2025 se abre la puerta para poder conseguir algunas botellas de sus delicadas y sofisticadas garnachas. Por primera vez ofrecemos también, con una disponibilidad muy limitada, una caja inédita con una selección de sus parajes con cada una de sus parcelas más emblemáticas. Además, se incorpora a la campaña de venta a la avanzada su Rozas 1er y su escasísimo El Tamboril blanco.
En Vitícola Mentridana, Curro Bareño presenta una gran añada. Vinos eléctricos, con gran textura y con una plena madurez.
Para El Hombre Bala, 2025 es una añada que marca un nuevo camino, con una cosecha de una calidad excelente y el estreno de nueva bodega.
Hervé Bizeul, de Domaine du Clos des Fées, repite tarifas y vuelve a proponer de nuevo su blanco, Un Faune Avec Son Fifre Sous Les Oliviers Sauvages, cuya última añada fue la 2020. Los precios continúan inmutables desde hace 7 años.
Tardieu-Laurent mantiene sus tarifas. Sus Hermitage son magníficos.
En Niepoort aumentan un 13 % los precios de Charme –su tinto más delicado– y de Coche, su blanco más deseado. El resto repiten tarifas.
En la Preventa de Château Latour, la añada 2019 rebaja un 12 % sus tarifas respecto a la excelente cosecha 2016 que el château propuso el año pasado, y mantiene los precios en Les Forts de Latour –magnífico el 2020– y Pauillac.
En la Preventa especial de vinos americanos se incorporan tres novedades: Fingers Crossed, Platt Vineyard y Atomique3, y seguimos ofreciendo 13 de las bodegas más deseadas de Estados Unidos: Sine Qua Non, Shafer Vineyards, Eisele Vineyard, Father John, Kistler Vineyards, Occidental, Sandhi, Evening Land Vineyards, Stolpman Vineyards y Cayuse Vineyards.
Fingers Crossed es la bodega boutique fundada en 2017 por Nikolas Krankl –hijo del propietario de Sine Qua Non– y su mujer Julia, en Ojai Valley, California.
Platt Vineyard es la propiedad costera de AXA Millésimes en Sonoma, que elabora codiciados chardonnay y pinot noir.
Atomique3 es el proyecto de Felipe Ramírez y Pedro Parra con la asesoría de Jean-Marc Roulot en Willamette Valley, que nació con el objetivo de crear un chardonnay de clase mundial.
Finalmente, en Vila Viniteca hemos decidido comprar los 2025 de Bordeaux, haciendo foco especialmente en los vinos que más nos han gustado y han mantenido o bajado tarifas. En los últimos años no hemos disfrutado de este gran nivel de frescura, fruta y equilibrio a estos precios tan bajos. En cuanto a los vinos españoles, el nivel es tan impresionante –¡y las tarifas están congeladas!– que recomendamos aprovechar para comprar a discreción.