El argumento de 2024 en las colinas y los valles de Corullón trata de lo impredecible: cielos cambiantes, tiempo errático, alternancia extrema. El desafío de los elementos y, ante ello, el compromiso de observar, aprender, actuar. Así han sido nuestras estaciones en las viñas de vértigo y en las laderas rodeadas de castaños.[…]
La inestabilidad. Los fenómenos disonantes que van calando, como las tormentas de granizo y la cálida humedad. Las primaveras insólitamente secas que ya no nos sorprenden tanto como antes. La brotación adelantada. Los junios frescos y las noches exageradamente cálidas del verano. El agua constante de septiembre. ¡Qué suma de alteraciones! Tras ellas, se asienta esa consciencia de que está todo por hacer y trabajar. En ello nos hemos concentrado, acompañando el ciclo cepa a cepa, con gran dedicación, ojos en cada hilera y manos en cada brote.[…]
El otoño de 2021 y el invierno que le siguió, secos y de temperaturas por encima de las medias del registro histórico, anticiparon lo que iba a ser toda la añada. Un año de inquietud y sobresaltos, un año lleno de sorpresas por la inaudita oscilación meteorológica de la primavera y el comienzo del verano que acabaría culminando con uno de los estíos más calurosos en nuestras laderas y colinas del Bierzo.[…]
Tras un otoño de temperaturas suaves y con abundantes precipitaciones (más de 500 litros entre octubre y diciembre de 2019) el invierno llegó seco y cálido, casi en extremo. El dato global es revelador: la media térmica del invierno de 2020 fue entre 1,5 y 2,5 grados superior a la media histórica en el Bierzo.[…]