La añada 2024 en Toro estuvo marcada por contrastes térmicos y una gestión precisa del viñedo, en un ciclo condicionado por episodios de estrés y decisiones ajustadas al ritmo de cada parcela.[…]
La añada 2024 en Rioja, vivida desde San Vicente de la Sonsierra y Páganos, estuvo marcada por un inicio temprano del ciclo y por un final condicionado por las lluvias. Un año que exigió precisión y una lectura constante del viñedo para preservar la calidad.[…]
El año climático comienza con temperaturas más altas de lo habitual y con escasas precipitaciones. Esto, unido a una producción generosa en la campaña 2022 y la sequía, provoca un importante déficit hídrico. A finales de octubre se registran 40 mm de precipitación, que dan paso a un otoño ya con temperaturas bajas y precipitaciones abundantes a finales de noviembre y mediados de diciembre.[…]
Después de la vendimia 2022, inicia un mes de noviembre con temperaturas suaves y lluvia por debajo de la media, cayendo única y exclusivamente 35 L/m2 durante todo el mes. Diciembre se presenta suave en cuanto a temperaturas y seco con respecto a la media de otros años, acumulándose solamente 32 L/m2.[…]
El año climático comienza con pequeñas lluvias después de vendimia. Los meses de diciembre, enero y febrero se caracterizan por la sequía, con bajas temperaturas y hielo que secan el suelo. En marzo y abril se producen ciertas precipitaciones.[…]
Importantes precipitaciones en el período otoñal, especialmente en noviembre y diciembre, llegándose a acumular hasta 250 l/m2. El comienzo del año 2022 se caracteriza por meses de enero y febrero muy fríos y secos, registrándose fuertes heladas en este último.[…]
Tras la vendimia de 2020, encontramos un otoño lluvioso y con temperaturas suaves, aunque dentro de la estadística de los últimos 10 años, llegando a caer 160 l/m². El inicio de enero de 2021 contó con un frente muy frío y abundantes precipitaciones de nieve (Filomena), seguido de temperaturas muy bajas que alcanzan los -12ºC. El frío se prolongó hasta la tercera semana de enero.[…]
El final del otoño y el inicio del invierno se presentaron con lluvias abundantes en San Vicente y Páganos, llegándose a acumular, hasta fin de año, unos 160 l/m2.[…]
Después de la vendimia 2019 y hasta final del año, se producen precipitaciones por encima de la media; llegándose a acumular hasta 160 l/m2 en estos 3 meses, dejando una buena reserva hídrica.[…]
Comenzó el ciclo del 2019 con un otoño de precipitaciones dentro de lo normal, llegándose a acumular hasta primeros de diciembre unos 150 litros por metro cuadrado, ligeramente inferior a la media. El invierno se desarrolló frío y con precipitaciones dentro de lo normal, acumulándose en los meses de diciembre, enero y febrero. El mes de marzo comenzó extremadamente seco y frío. Abril tuvo temperaturas frescas iniciándose la brotación los primeros días del mes.[…]
El invierno fue frío y lluvioso, alcanzándose temperaturas mínimas de hasta menos -8ºC y acumulándose una buena cantidad de reservas hídricas (200 mm/m2) hasta los primeros días de marzo. El mes fue muy seco y observándose el primer lloro de las cepas a mediados del mes. Abril fue de climatología regular, iniciándose la brotación los primeros días de este mes.[…]