Por Dirk Niepoort

Me gustan los vignerons verdaderos –quedan pocos pero todavía existen– sobre todo en Francia, y algunos en Alemania y otros lugares del mundo. Los vignerons verdaderos creen en el terroir, generalmente han aprendido de generaciones anteriores, probablemente no han viajado mucho y no son especialistas en nada porque lo hacen todo:

        Cuidan del viñedo durante el año,
        elaboran los vinos y vendimian,
        supervisan el envejecimiento de los vinos,
        organizan el embotellado y
        son responsables de las etiquetas, el marketing, etc., etc.

Me gustan los vignerons verdaderos por su conocimiento empírico, los vinos que hacen y la forma en que viven sus vidas. Ha sido viajando y compartiendo conocimiento con otras personas –la mayoría de ellos vignerons verdaderos– cuando más he aprendido. Creo que compartir experiencias es lo más importante, como ilustraré a continuación. Elaborar vino en diferentes países y con distintas personas ha influido mucho en los vinos de Niepoort.

¿Serían nuestros vinos tan elegantes sin gente como Wilhelm Haag? No lo creo.

El estilo de los vinos de Niepoort ha evolucionado desde 2004, el año en el que Telmo Rodríguez empezó a elaborar vino en Niepoort Quinta de Nápoles. Él me enseñó a no extraer demasiado de las uvas tintas.

Telmo Rodríguez
Telmo Rodríguez

Angelo Gaja fue también muy importante para mí, viendo lo que hizo por el vino en Italia y especialmente en Piemonte, me ayudó a entender la distribución y mi propio mundo.

Elaborar vino en Carnuntum (Austria) con mi ex mujer Dorli me hizo comprender que quizás mi locura por amar los viñedos de altura en el Douro no era tan estúpida después de todo. Aprendí que sólo era cuestión de tiempo y comprensión ver cómo la gran altitud y el clima fresco afectan a la maduración de las uvas de una manera, en comparación con las bajas altitudes de los viñedos encarados al sur en Douro. Todo es cuestión de acidez.

Paisaje Douro
Paisaje Douro

Discutir durante horas sobre vinos con Elio Altare porque no conseguía entender sus estúpidas, brutales y cortas maceraciones de la variedad nebbiolo, me llevó a elaborar un vino en Douro llamado Charme. Mientras le escuchaba y estaba totalmente en desacuerdo con él me enriqueció y me hizo entender ciertas cosas de la vida.

Elaborar vinos con Raúl Pérez en la Ribeira Sacra y en Niepoort Quinta da Nápoles fue una revelación. En primer lugar, fue aleccionador e impresionante trabajar con alguien tan bueno, amable y fantástico como Raúl, viéndole seguir su propio camino, haciendo constantemente cosas que no me gustaban, pero que me hacían amar sus vinos cada día más y más. Aunque tuve alguna influencia sobre Raúl haciéndole que vendimiara sus uvas más pronto y elaborando vinos que ahora escasamente pasan de 14%, mientras que antes siempre superaban 14,50%. Los dos hemos presionado más y más a la hora de utilizar raspón, él como siempre sin comprometerse: elaborando más vino con el 100% de raspones.

La experiencia de elaborar vino fortificado en South Africa con Eben Sadie fue fantástica. Hice todo el trabajo duro durante esos días, elaborando los vinos manualmente, pero fue muy gratificante. Mientras cambiaba sus vinos drásticamente debido a mi amor por las cepas viejas y la vendimia temprana, aprendí muchísimo de él y elaboramos un vino tinto de mesa llamado Cape Charme. Fue realmente divertido.

Eben Sadie
Eben Sadie

Visitar a alguien como Jean-François Ganevat por primera vez y después de estar con él cinco minutos, tener la sensación de que le conoces desde hace años es una experiencia maravillosa. Mi hijo Daniel estaba conmigo y tras 15 minutos, me preguntó cuánto tiempo hacía que conocía a Jean-François. Le dije que era la primera vez que le veía y mi hijo me respondió: “Es imposible, habla el mismo lenguaje que tú”.

Lo que vi y degusté en Ganevat quería experimentarlo elaborando un riesling en Piesport con Philip Kettern y compartir mi conocimiento con él. El vino resultante es un riesling del 2012 que se embotelló justo después de la vendimia –en noviembre de 2014– y estoy muy satisfecho de ello. Del mismo modo, ver y comprobar las impresionantes mejoras en los vinos de Philip desde 2012 es tremendo y muy gratificante.

Jean Mark Roulot en Meursault es alguien muy especial que elabora vinos maravillosos y de quién he aprendido mucho.

Un día, un elaborador portugués, Luis Cerdeira contactó conmigo pidiendo mi consejo sobre un alvarinho envejecido en roble. Mi repuesta fue si se refería a un asqueroso vino que embotellaba en botellas de medio litro. Lo confirmó y me pidió si le ayudaría a elaborar un excelente alvarinho en roble. Le dije que lo haría con la condición de que hiciera también un alvarinho sin roble a mi manera. Fue el inicio de un vino llamado Primeiras Vinhas, siendo la 2006 la primera añada. Mientras creo que Luis está agradecido por mi ayuda, aprendí mucho durante el proceso, particularmente porque es muy fácil trabajar con alguien tan inteligente, amable y generoso como él.

Elaborar Dado –que ahora se llama Doda y que es una fusión de los nombres de Dão y Douro– con Alvaro de Castro fue un proceso de aprendizaje fantástico para mí y es, sin duda, una de las razones por las que Niepoort compró Quinta da Lomb en Dão en enero de 2014.

La visita de Eric Rousseau a Portugal para un evento de Niepoort llamado Otro gran día en Quinta de Nápoles en abril de 2011 fue fantástica, pero oírle decir que fue el mejor evento en el que había estado nunca me llenó de orgullo. Degustar sus vinos con él fue una experiencia increíble, inspiradora y educativa.

Otro gran día en Quinta de Nápoles
Otro gran día en Quinta de Nápoles

No sólo son los elaboradores los que nos dan ideas para el futuro. El inglés John Crook me ha ayudado considerablemente a consolidar mis ideas, no sólo a elaborar vinos sino también en el terreno de las etiquetas y las estrategias de marketing. Degustar y beber vinos con John siempre es divertido y educativo. Incluso catar, beber y discutir sobre vinos debería tratar de compartir experiencias y aprender, pero tristemente, en la actualidad, el alto coste prohibitivo de algunos vinos los ha alejado del alcance de los elaboradores jóvenes.

Desde muy pronto en mi joven carrera como elaborador, Jose Nogueira y su hijo Zeze –que ha trabajado en Niepoort como enólogo jefe junto a mi padre– fue muy importante para mi comprensión sobre el vino. Son la tercera y cuarta generación de una familia que han mantenido su puesto en Niepoort. La forma en la que el conocimiento y la experiencia han pasado de padre a hijo ha sido crucial para el éxito de Niepoort.

Creo cada vez más que si se comparte y se es abierto de mente, las regiones del vino pueden ser mucho más interesantes y existirían mayores posibilidades de mostrar de qué somos capaces. Por ejemplo, creo que no son las técnicas y las grandes máquinas las que mostrarán el pedigrí de Barriada, sino el respeto por las tradiciones, el conocimiento empírico y la incorporación de las inspiraciones de otras regiones tradicionales como Barolo o Barbaresco, lo que mostraría su verdadero carácter.

Considero que es importante para los elaboradores compartir su conocimiento y experiencias. De hecho, es por el considerable input de otros que los vinos de Niepoort se van convirtiendo cada vez más en vinos más puros, refinados y elegantes sin renunciar a su identidad, poder y su capacidad para envejecer en botella.

Me parece que el mundo va en la dirección equivocada con los elaboradores trabajando cada vez más con manuales, elaborando un vino estándar, global. Solemos hablar de Viejo Mundo –donde sólo importaba el terroir– y Nuevo Mundo –donde sólo importaba el elaborador– y ahora creo que esto es absurdo. Tenemos que hablar del estilo del Viejo Mundo y el Nuevo Mundo, independientemente de dónde se elaboren los vinos.

No obstante, veo más elaboradores jóvenes que no siguen el manual sino que creen en sus corazonadas, la mayoría adquiridas trabajando y visitando otros elaboradores y hablando sobre sus vinos con ellos. Es maravilloso ver tanta energía creciente.

La globalización del mundo continúa y es imparable, pero en paralelo hay una nueva, vieja escuela de elaboradores de vino que surge, que me parece fantástica y de la que estoy muy orgulloso de formar parte.

Dirk Niepoort
Dirk Niepoort

Dirk Niepoort
Este bodeguero pertenece a la quinta generación de una familia holandesa establecida en Portugal a mediados del siglo XIX. La casa Niepoort se fundó en 1842 por Franciscus Marius van der Niepoort, nacido en 1813, en Hilversum (Holanda). Hasta finales de los años 80, el negocio consistía en la compra de vino de los agricultores locales en Douro, el envejecimiento del vino de Oporto en las bodegas de Vila Nova de Gaia y, finalmente, en su venta en todo el mundo. Dirk Niepoort nació en 1964 en Porto, asistió a la escuela alemana y cursó Economía en St. Gallen (Suiza) a pesar de que no estaba particularmente interesado en el negocio del vino. Fue durante una pasantía en Suiza cuando empezó todo. Dirk descubrió el mundo del vino y el entusiasmo para entender completamente lo que estaba detrás de la producción de grandes vinos hasta el punto de convertirse en su forma de vida. En 1987 Dirk se une a su padre Rolf Niepoort en el negocio familiar. El mayor reto para él era y sigue siendo la gestión del equilibrio entre la tradición y la innovación. Su primer paso hacia la innovación fue la adquisición de viñedos en 1987: Quinta de Nápoles y Quinta do Carril en la región de Cima Corgo, que tradicionalmente produce los mejores vinos de Oporto. En los años 90, Dirk comienza una pequeña revolución dentro y fuera de la empresa. En ese momento, el Duero sólo era conocido por el vino de Oporto, aunque había dos o tres vinos de renombre como Barca Velha, Quinta do Côto o Duas Quintas, nadie se atrevió a producir vino de mesa. En 1991 y sin el pleno consentimiento de su padre, pero con su permiso, Dirk comenzó a producir los vinos DOC Douro y en 1993 Niepoort lanza su primer vino tinto, Redoma. Dirk necesita, sin embargo, conocer lo que se está haciendo en otras partes del mundo y para satisfacer su curiosidad y ganas de aprender. Por este motivo inicia una serie de viajes por las grandes regiones vitivinícolas: Francia, Alemania, Austria, España, California, Australia… Durante ese tiempo descubre, conoce, aprende y con todo ello transforma Niepoort en la empresa que es en la actualidad, presente en más de 50 países.