Por Orlando Lumbreras

La música es “el arte de las musas”; ¿¿¿y no es eso el vino??? Evidentemente hablo de vinos emocionales, de esos vinos imperfectos que nos hacen sentir (los otros han dejado de interesarme, lo siento).

Misticismo pitagórico, armonía de las esferas, proporción entre las partes y el todo. ¿¿“Armonía de las esferas”?? ¿Por qué la traigo a este mar de letras, océano de palabras que surgen gracias a la insistente persuasión del amigo Quim que me ha hecho escribir? Rebuscando en mi mente en post de esa armonía que existe entre la música y el vino, o que por lo menos existe en mi alma, surgió, como azarosa y revoltosa, esta proporción musical que rige la representación geocéntrica del Universo –el Sol, la Luna y los Planetas– curiosamente esenciales para que la vid se desarrolle en sintonía, ya que las plantas necesitan de cada uno de ellos para expresar por entero la complejidad de un terruño.

Eso es HECHIZO. El que refleja que un vino está vivo; el que nos regala el alma de viticultor. Alma que siempre está presente en cada nota de esa música, de esa melodía que el vino nos entrega. Y si hay alma en dicha melodía es porque hay HONESTIDAD en la interpretación; honestidad alojada en las manos del elaborador, del músico honrado y sincero.

La música que hoy revoloteará entre nuestros sentimientos, el vino que jugará con nuestras sensaciones, conjuga hechizo, honestidad, expresividad, emoción y honradez. Y le añadimos, además, una entrega desmedida, generosidad sin límites, para que el todo sea mucho más grande que las partes; así llegamos a la conclusión de estar hablando, en el plano musical, de un hombre que lo ha dado todo, que nos lo ha dado todo: BOOKER T. JONES.

Sus canciones serán nuestros vinos. Nuestras copas serán sus armonías. Sus melodías serán nuestras pasiones y nuestros delirios serán cada una de sus composiciones.

Hay una tercera H que debe quedar patente (hay una cuarta, que sonará de manera protagonista en breve) y que limitará la criba de los vinos que hoy pasarán por el cedazo de este teclado que aporreo para escribir: HEROICIDAD.

No puedo, y no quiero, vivir sin la música; ni sin los vinos.

De la armonía de los dos, música y vino, surge uno de los grandes placeres mundanos de esta Tierra. Así que tras bucear mucho en mi discoteca decidí que pocos artistas tienen ese alma y esas tres H grabadas a fuego en sus notas como Booker T. Jones.

Booker T. es entrega, generosidad, honestidad. Esto suena a viñedos viejos, a plantas que hunden sus raíces en lo más profundo del subsuelo buscando el soul, el alma. Dedicación al vino, a la melodía, a satisfacer los sentimientos más profanos, o acariciar nuestros oídos y nuestro paladar… Nuestro corazón, nuestras entrañas. Booker T. fue un niño prodigio, de color; nacido en el 44, en Memphis, quizá no era la mejor época para reivindicar que era el primero de la clase, que era quien marcaba el ritmo, quien dirigiría la banda, quien marcaría la pauta a la orquesta de la fiesta de graduación. Cada muestra de grandeza era un acto de HEROICIDAD, siempre de frente, honesto y sincero.

Talento musical, impregnado en el ADN de esa uva, de ese grano, que ha desafiado a las inclemencias climáticas, que ha retado a la verticalidad para seguir sujeta a esa planta que se emociona con cada rayo de sol, con cada nota de blues que traspasa la roca madre y se cuela entre sus raíces.

Viñedo

Booker T. Jones es único, es el sonido STAX, es mineralidad. Su honestidad, su delicadeza hicieron que se reconociese su sello como la música Memphis, jugando con el soul, con el R&B, con el jazz; con cada fragancia, con cada nota aromática, con ese paso vertical y profundo del vino que hace que se enerven cada uno de nuestros nervios sensitivos.

Complejo, singular, llenos de matices, las canciones de Booker T. Jones son vinos emocionales, que nos hacen vibrar y sentir. Vinos que viven, que laten, que palpitan y que emocionan.

Me quedo con 4 vinos, con 4 canciones.

Seguramente no sean los mejores vinos del mundo, seguramente sean canciones con notas discordantes, pero son vinos que me han hecho vibrar este 2014, son canciones que me han hecho disfrutar.
Y ¿ por qué 4 vinos, 4 vidas, 4 canciones?

Pensemos, aunque sólo sea por un momento, que la vida, como la música, no es tangible, sino que está formada por impulsos, por una secuencia de frecuencias y longitudes de onda que musicalmente podemos asimilar como “octavas”. Y la estructura matemática del “Alma del Mundo” (recuerdan mis primeras palabras, la armonía de las esferas, etc, etc) tiene 4 octavas (madre mía que paja mental me he ido haciendo durante semanas para justificar 4 vinos, 4 canciones, pero le 4 es fundamental, 4 elementos…). El 4 es mágico, hechicero

Seguramente, si habéis conseguido soportarme hasta este punto, os estaréis preguntando que tanto ¡¡¡4!!!, ¡¡¡tanto 4!!!, falta una cuarta H.

Tenemos Honestidad, Hechizo y Heroicidad; ¿¿¿y la cuarta??? Señor@s la cuarta la aporta también Booker T. Jones. Aunque era multi-instrumentista (saxo, guitarra, contrabajo, piano…), y con todos y cada uno sabía trasmitir lo que pocos han conseguido, su instrumento inseparable siempre fue, y será el Hammond B-3.

“Green Onions” vs Linaxe de Lupián 2013.
San Mamed – Ribeira Sacra

Hay pocos sitios tan indómitos, puros, salvajes y escarpados como la Ribeira Sacra; la emoción, la enorme soledad que se traduce en formidable belleza, que se siente cuando tu mirada se precipita, entre viñedos, hacia el río Sil es, sin duda, una vivencia de nivel superior. Creo que ese escalofrío es el romanticismo. Sentirlo observando el paso del tiempo. Tiempo que en canciones como “Green Onions”, compuesta en 1962, permanece inalterable, con el mismo transitar seductor e hipnotizador.

La versión que os he linkeado es la original, cruda, limpia, sin manipulaciones, traviesa. Así es Linaxe de Lupián, un mencía que encontramos en la parte más indómita de Ribeira Sacra, en Rozavales (Lugo), parroquia próxima a Vilachá de Salvanur.

Mencía que nos corteja como fruta fresca, como esa fruta que armoniza cada nota del Hammond B 3; fermentación y honestidad. Es esencia pura, natural, golpeada, como refinado tanino rugoso y atrevido, por los despuntes de la guitarra que juegan nerviosos y atrevidos.

Mencía sin domesticar; salvaje, como esos viñedos que se precipitan sobre el Sil más rebelde e impetuoso. Bríos que recorren las venas de nuestro héroe, José Aira, un hombre que siente y padece el latir de cada una de sus plantas, y que con la sabiduría de sus manos nos regala esta fruta delicada y galante llamada Linaxe de Lupián (Bodega San Mamed).

Desde el 62 han pasado muchas añadas; y Green Onions sigue emocional y admirable; como siguen batallando las manos, hoy curtidas y rasgadas, de José. Cuando Booker T. creaba esta joya, nuestro Booker T. lugués, “Booker T. Aira”, ya limpiaba de hierba cada cepa y les abría un pequeño hueco entre tanto cascajo que puebla cada terraza.

Y como el vino ha ido creciendo, haciéndose más esbelto, también Green Onions ha ido ganando con el paso del tiempo. Por eso os regalo una versión actual, plena de poderío y nervio, que me parece fantástica.


“Warped Sister” vs. “Dominio del Urogallo La Zorrina 2012”. Dominio del Urogallo – Canga del Narcea

¿Hay terrenos más descarnados e irreductibles que aquellos a los que se enfrentan plantas como la carrasquín en Cangas de Narcea (Asturias)?
Suelo que es piedra, cantos de pizarra roja, roca madre a flor de piel, que deja una ligerísima veta de materia viva para alimentar a la planta. Y de esa tierra que es mineral, en un paraje impresionante y tremendamente telúrico, La Zorrina, la carrasquín extrae la esencia de un vino único.

Dominio del Urogallo_Orlando Lumbreras

Agreste, punzante como la guitarra de Neil Young que en 2009 se fundió con el Hammond de Booker T. para entregarnos un disco esencial, más rock que funk, rocoso y apasionado a la vez, donde la mineralidad predominaba sobre la componente frutal, estructura y paso largo; un trabajo  denominado “Potato Hole”, de donde extraemos esta maravilla surgida de las entrañas de Asturias, La Zorrina 2012, o su mutación musical, «Warped Sister». Un tema maravilloso donde la melodía rasga las entrañas; donde la armonía en cada trago nos hace soñar entre la sensibilidad y la fiereza, entre la sedosidad y la potencia.

La Zorrina es la armonía de la roca y del hombre, del héroe que se muestra como una roca para luchar cada día, Nicolás Marcos (A veces pienso que es más Neil Young que Booker T. Jones). Y además es el arte de equilibrar la piedra como lenguaje complementario del viñedo; no sólo de ella surgen escaleras, accesos o soportes que contienen la tierra, también mantienen a la planta erguida y facilitan el cultivo y lo que es más trascendente desde el punto de vista sensorial, nos aporta ese surcar indomable y rebelde que complementa la expresividad de esa fruta carnosa y latente.

¿Te preguntas si hay más en un tema como “Warped Sister” que en un vino como La Zorrina? Hay mucho más; te invito a que descubras la enorme complejidad, entregada por un sinfín de variedades que cohabitan con la carrasquín, con una buena copa mientras resuenan en tus tímpanos las notas de este temazo.

 “Austin city Blues” vs. “Groove 2013”. RuBoR Viticultores – Cebreros, Gredos

¡¡¡Seguimos con nuestra historia de superhéroes!!! La heroicidad como valor intrínseco en el viñedo, en el trabajo del viñedo. Después de recorre el norte del país, este viaje emocional quiere detenerse cerca de mi lugar de residencia para mostrar otra zona única, Gredos (en su acepción del término más amplia y generalista), otra uva singular y elegante, la Garnacha, y un hombre que lleva tatuadas las 3 H que nos hacen caminar: Honestidad, Heroicidad y Hechizo.

Groove_Orlando Lumbreras
Como en anteriores personajes, sumamos una letra más, una A, de Amistad (en este caso si cabe más fuerte), para poder hablar de Rubén Díaz, el Booker T. de Cebreros.

Porque si hay una persona generosa y entregada, esa es Rubén. Booker T. trabajó y regaló su magia a grandes de la música (Otis Reading, Eddie Floyd, The Staple Singers, etc,etc). ¡¡No creo que haya nadie de los que “acampamos” por Gredos que no hayamos necesitado las dos manos del genio Rubén!! Conoce como nadie su tierra, su campo y el latido de esta encantadora comarca.

Y en su subsuelo palpita la elegancia, la sensualidad de “Austin city Blues”. Una canción donde Booker T Jones se desafía, de igual a igual, con otro grandísimo del panorama musical: Gary Clark Jr.
Este tema, que podemos encontrar en la grabación más reciente de Booker T. “Sound the alarm” es puro Groove; es delicadeza, es fruta, es frescura, riffs de sensibilidad y de grandeza… Y es profundidad. Es de eso temas, de esos vinos, largos, cuya atracción perduran en tu memoria. Es Groove 2013, surgido desde la Amistad, y de la pasión. ¡¡Y del empeño!!. Firmeza, quizá también obstinación, por mostrar que tras esas caldeadas tierras abrasadas por el sol de agosto se pueden descubrir vinos tan emocionalmente sensibles. Y es que, como suele decir nuestro héroe, Rubén: «existen pequeños majuelos, de granito descompuesto,  que encierran esa delicadeza en cada uno de sus granos».

Un vino con ese nervio que muestra Gary Clark Jr., en su guitarra, tanino ligeramente rugoso, presente, pero amable; caricia firme y poderosa, porque cuando el funk y el blues se abrazan, se funden, surge potencia de armoniosa cadencia. Sólo placer y sentimiento profundo.

“Representing Memphis” vs. “Lar dos Soños 2012”. Adegas Xangall – Arbo, Pontevedra

He dejado para cerrar esta “flipada enomusical” a una HEROÍNA con mayúsculas. Luchadora empedernida, Begoña Troncoso ama la vida natural y pone el corazón en cada momento, en cada lucha diaria, como lleva haciendo años otra enorme mujer, otra grande de la canción: Sharon Jones.

Lar dos Sonyos_Orlando Lumbreras

La lucha como forma de enfrentarse a la vida; sin decaer nunca, siempre de frente. Héroes cotidianos, anónimos quizá, que están ahí para hacernos más placentero este transitar.
Honestidad en su trabajo, en el campo, batallando para que esos albariños que brotan, relucientes, a orillas del Miño, lo hagan limpios, biológicos, dinámicos, sin contaminación, sin necesidad de químicos, pugnando por cada gramo de vida, de hechizo.

Hechizo que mana de las entrañas de Sharon Jones, llena de fuerza; una mujer que aceptó la invitación de Booker T. para crear y dar vida a “Representing Memphis”, un albariño ensoñador, “Lar dos Soños”, sensible, carnoso, bravo en su concepción, de latido profundo, sensual y con una acidez tan acariciante e insinuante que hace que tu alma, tu “soul”, se eleve a dimensiones paradisiacas.

Mi consejo: siente cada vino con los ojos cerrados y la música penetrando en tu interior, a través de la copa. Seguramente disfrutarás emociones únicas.

Las mía las acabo de compartir con vosotros; algo íntimo y personal que acepté fuera comunal. Si no son estas canciones, serán otras; si no son estos vinos, serán otros. Cada uno tenemos nuestros ritmos… y nuestros vinos.

Orlando Lumbreras
¿Quién es Orlando Lumbreras? Ufff!!!! Buena pregunta, seguramente con cientos de respuestas. El más conocido es Orly comunicador, conductor del programa Placeres Mundanos, en Radio 3, que se emite todos los domingos a las 10:00 de la  mañana. Un hombre que disfruta haciendo confluir sentimientos hedonistas, desde los culinarios a los enológicos, siempre pasando por ese tamiz musical y buscando la perspectiva más humana, más personal de cada uno de sus invitados. Catador desde hace unos años (estudió Sumillería, aunque nunca ha ejercido en hostelería), su inquietud le llevó a estudiar Enología y Viticultura en la Escuela de la Vid. Hoy coquetea con varios vinos, elaborando algunas garnachas y algunos albillos, mientras intenta aprender, cada día, las labores de viticultor, pues lo que realmente ama es el campo. Por eso muchos días lo podréis encontrar en alguno de los majuelos que gusta de trabajar personalmente.