Cosecha 2011 por Dirk Van Der Niepoort
“El año 2011 vitivinícola fue atípico y se ha caracterizado por una fuerte anticipación de lo ciclo de la viña. La precipitación de invierno fue generosa y por encima de la media de los últimos 30 años, desde finales de primavera hasta al inicio del otoño el tiempo fue seco, con la excepción de 21 de agosto y 1 de septiembre con precipitaciones superiores a 35 mm.
Las olas de calor en abril, y en mayo en el que se verificaron noches tropicales, junto con la disponibilidad de agua en el suelo, han contribuido a una fuerte aceleración de la temporada con fuertes incrementos de vigor vegetativo. El julio ha sido muy ventoso, con temperaturas por debajo del normal, agosto fue inestable con cambios bruscos de temperatura. Por otro lado el mes de septiembre tuvo días calurosos de verano, especialmente desde la segunda mitad de mes. La estación de crecimiento se inició con una brotación temprana en 15 días, con un continuo avance de la floración de 10-14 días, continuando hasta el final anticipado del envero, sólo con las lluvias de agosto se desaceleró un ciclo anormalmente adelantado. El clima verificado y el fuerte crecimiento de las vides en general, contribuyen a una alta presión moho y hongos, como resultado, se produjo una pérdida significativa de rendimiento en la región asociada con una añada que en sí no era ya muy abundante. La cosecha se inició en agosto, una fecha muy temprana en la quinta de Nápoles. La baja productividad y las condiciones climáticas contribuyeron a unos excelentes vinos de oporto.
En el comienzo de la cosecha, la uva tinta se equilibró con altos niveles de ácido málico y colores muy intensos, pero un mes de septiembre inusualmente cálido, nos dio uvas más desequilibradas, con altos niveles de alcohol, sobre todo al final de la cosecha. Contrariamente a lo esperado, y también porque nosotros utilizamos viñedos de vinos blancos a gran altitud, lo vinos blancos muestran gran mineralidad, frescor y equilibrio, la presencia de mayor cantidad de ácido málico contribuye a una acidez más incisiva y a una mayor vitalidad en nuestros vinos blancos”.
