– ¿No has probado el 47? Cuando quieras abrimos una. Creo que tengo varios Magnum. ¿A quién más invitamos?
Le dije que encantado, que invitara a quien él quisiera y que era cuestión de poner fecha y lugar. Bruselas, Barcelona o cualquier ciudad a su elección.
Escogió París, para comer el viernes 22 de febrero en el Restaurante Carré des Feuillants.
Algunos de los convocados llegamos el día antes a París. El organizador había preparado una cena en el restaurante vietnamita Tan Dinh, conocido por ser uno de los restaurantes con una de las cartas de vinos más increíbles de París, y en el que algunas de las botellas se ofrecen a precios razonables.
A la comida vietnamita la acompañaron unos Château Lafleur 1970 y Château Latour 1966 maduros, un raro Domaine Jean-Louis Chave Clos Florentin 2016, un Domaine Vacheron L’Enclos des Remparts MMXII y dos excelentes Château Lafleur 1982 y Warre’s Vintage 1963.

Al día siguiente, en Carré des Feuillants Alain Dutournier nos preparó un menú elaborado especialmente para acompañar unas botellas únicas. Una comida excepcional que quedará grabada en la memoria de los 16 afortunados que pudimos disfrutarla: el propio chef Alain Dutournier, el mejor periodista vinícola que conozco de Francia, el organizador, once amigos belgas, el Dr. y un servidor.
El menú
Caviar Ebène, especial de Arcachon y hoja con sabor a ostra
Ostra en Crépinette trufada
Langostino asado, su pinza en croqueta a la Nougatine d’ail doux
Quenelle de langosta de Saint-Jacques
La truffe en coque de truffe
Jarrete de ternera y su jugo y colmenillas primerizas
Queso brebis de Gabas y fougerous trufado
Parfait liégeois, almendra crujiente, pera cristalina

Los vinos
Louis Roederer Cristal 2009
Pol Roger Winston Churchill 2002
Domaine Leroy Corton-Charlemagne Grand Cru 2011
Coche Dury Corton-Charlemagne Grand Cru 2010
Louis Jadot Chevalier-Montrachet Grand Cru Les Demoiselles 1973
Domaine Ramonet Montrachet Grand Cru 1985
Bouchard Père & Fils Chevalier-Montrachet Grand Cru 1942
Château Pavie 1947 (Embotellado por J. Vandermeulen)
Château Cheval Blanc 1947 (Embotellado por J. Vandermeulen)
Château Haut-Brion 1926
Petrus 1948 (Magnum)
Petrus 1924 (Magnum)
Henri Jayer Vosne-Romanée 1er Cru Cros Parantoux 1990 (Magnum)
Domaine Comte Georges de Vogüé Musigny Grand Cru 1947 (Magnum)
Château d’Yquem 1949
Toro Albalá Pedro Ximénez Ginés Liébana 1910
Château de Castandet Armagnac 1992
Grandiosas botellas de Domaine Leroy Corton-Charlemagne Grand Cru 2011, por encima del también deseado Corton-Charlemagne de Coche Dury.

Louis Jadot Chevalier-Montrachet Grand Cru Les Demoiselles 1973. Una parcela única encima y a la derecha de Montrachet. 46 años y aún una increíble capacidad de guarda.

El mismo Domaine Ramonet Montrachet Grand Cru 1985 con dos cápsulas de diferente color. Excelente.

Bouchard Père & Fils Chevalier-Montrachet Grand Cru 1942. Un blanco de excepción con 77 años. Wow!

Château Pavie 1947 (Embotellado por J. Vandermeulen). Si Cheval Blanc 1947 fue el sueño, Château Pavie 1947 fue la revelación. ¡Qué intensidad! ¡Qué carga! Un lujo de botellas, al nivel de las más grandes.

Château Cheval Blanc 1947 es una de esas botellas considerada por los grandes especialistas como una de las diez mejores de la historia.
En aquella época el château, como la mayoría de bodegas de Bordeaux, vendía una parte del vino en barrica a diferentes négociants —que lo exportaban y embotellaban en destino— y otra parte se embotellaba en la propiedad del château en diferentes fechas.
Así pues, es de entender, que en vinos de aquellos años haya mucha diferencia de calidad entre dos botellas de la misma cosecha y del mismo château según su procedencia. Las botellas del almuerzo habían sido embotelladas en Bélgica por J. Vandermeulen y su estado de conservación era impecable. El gran crítico francés —que había probado Château Cheval Blanc 1947 embotellado en el château— aseguraba que estas dos botellas estaban mucho mejor que las embotelladas en el château, que tenían la volátil muy alta.
Sin lugar a dudas, el mejor Cheval Blanc y uno de los mejores vinos que hemos disfrutado nunca.

Château Haut-Brion 1926. Recorchadas por el château en 1991. Impresionantes.

Petrus 1948 (Magnum). Una añada de ensueño. El Magnum estaba al nivel de algunas de las mejores botellas disfrutadas de la mítica añada 1982.

Petrus 1924 (Magnum). El vino más viejo de la velada —excepto el Montilla-Moriles— después de un Petrus que se descartó. Brilló con luz propia.

Henri Jayer Vosne-Romanée 1er Cru Cros Parantoux 1990 (Magnum). Si los Cros Parantoux 1989 y 1990 de Henri Jayer te llevan al cielo, el 1990 en formato Magnum te lleva a otra galaxia. Una de las botellas que habría que disfrutar una vez en la vida.

Deliciosos y refinados Château d’Yquem 1949, antes de un contundente Toro Albalá Pedro Ximénez Ginés Liébana 1910 como colofón de fiesta.

Una comida irrepetible.
Muchas gracias M. X.