Una añada de viticultor, donde la multiplicación de las operaciones vitícolas permitió obtener sobre cada parcela una maduración homogénea y óptima.
Es una buena añada, muy “Cheval Blanc”, floral y afrutada.
El ensamblaje ha tenido mucha importancia, la diversidad de suelos se ha exprimido por completo.
Condiciones climáticas
El final del invierno fue cálido y húmedo. Abril y mayo fueron frescos y con precipitaciones medias. El tiempo seco, instalado desde el 25 de mayo al 21 de junio, favoreció una floración satisfactoria, mientras que a finales del mes de junio las lluvias pusieron fin al incipiente déficit hídrico. Julio fue muy lluvioso, con temperaturas próximas a los valores habituales. El mes de agosto fue frío y lluvioso, cambiando hacia finales de mes. Septiembre, sin embargo, fue cálido y soleado. El tiempo fue en general seco, con tan sólo tres días lluviosos, el 17, el 18 y el 30 de septiembre. En cuanto a octubre, el clima fue suave y poco lluvioso. Los meses de septiembre y octubre han sido de los más cálidos en los últimos 20 años.

Ciclo de la viña
En 2014, la brotación se produjo un día antes de lo previsto –las primeras flores las pudimos observar alrededor del 22 de mayo– alargándose debido a las frescas temperaturas de ese periodo. La mitad de la floración se produjo el 2 de junio para los merlot y el 5 de junio para los cabernet franc, con cinco días de retraso respecto a las fechas habituales. La floración terminó rápidamente y el cuajado fue satisfactorio en la mayoría de las parcelas. La mitad del envero se dio el 30 de julio para los merlot, dos días antes que la media, y el 6 de agosto para el cabernet franc.
Gracias a unas excelentes condiciones climáticas, en otoño fue posible alargar la vendimia 23 días (del 19 de septiembre al 10 de octubre) para vendimiar cada parcela en su punto de maduración óptima. Las últimas parcelas de merlot fueron vendimiadas 8 horas después de que empezara la cosecha del cabernet franc.
Maduración y rendimientos
Finalmente, el rendimiento está próximo a la media en la variedad merlot y, ligeramente inferior a la media en el caso del cabernet franc.
La casi ausencia de estrés hídrico, antes del envero, fue amortiguado por las arcillas y permitió una maduración ideal en los terruños de gravas, especialmente para las viñas jóvenes.
Los merlot tienen las concentraciones de azúcar, en plena maduración, más bajas de los últimos diez años. Las bayas maduras de cabernet franc contienen más azúcar que las de merlot, un hecho bastante insólito, observado también en 2011. El cabernet franc, variedad más tardía que el merlot, ha podido aprovechar al máximo las condiciones climáticas favorables del mes de septiembre y de un principio de octubre cálido y relativamente seco.
La acidez en maduración es, claramente, más elevada que la media gracias a la presencia de ácido málico.
El tamaño de las bayas de merlot conllevó concentraciones de antocianos más bajas, mientras que los cabernet franc, vendimiados más tarde, pudieron aprovechar el verano indiano, dando como resultado una concentración de antocianos superior a la media.

Trabajo en bodega
Aunque en Château Cheval Blanc raramente practican técnicas de sustracción, la mayor parte de los depósitos de merlot se sangraron en 2014 para compensar el gran tamaño de las bayas de esta variedad. El sangrado medio de toda la cosecha fue del 10%. Los merlot en 2014 han tenido un periodo de maceración de 29 días y los cabernet franc de 25.
Consulta los vinos a la avanzada de Bordeaux aquí.
