Las condiciones climáticas de la añada 2012
El año 2012 marca el retorno a un gran clasicismo climático: a un invierno frío, sobretodo en el mes de febrero, le ha seguido una primavera muy húmeda, después un verano muy seco y finalmente el retorno de un tiempo lluvioso a partir del 20 de septiembre.
Las abundantes lluvias que han durado hasta el 15 de julio han creado unas condiciones muy favorables al desarrollo del mildiu. Por este motivo este año hemos intensificado, con gran éxito, nuestro programa de lucha biológica: no se ha utilizado ningún insecticida en la propiedad en los últimos 10 años, pero en 2012, sólo un tratamiento químico –en contra de los 7 u 8 en general– se ha aplicado en las parcelas del gran vino. Ya casi estamos…
A partir del 15 de julio ha llegado un tiempo muy seco, moderadamente seco, pero salpicado con varios días de gran calor. Tales condiciones son típicas de las grandes añadas clásicas de Burdeos; ellas permiten la maduración y la concentración de las uvas. Sólo los terroirs de rango inferior y las viñas jóvenes han sufrido del cambio repentino de una primavera muy húmeda a un verano muy seco.
El tiempo cambió de nuevo desde el primer día de otoño: las lluvias moderadas que han caído de manera regular a partir del 20 de septiembre llegaron demasiado tarde para interrumpir la maduración y el estado sanitario de las uvas, pero impidieron probablemente, por unos pocos días, que el 2012 fuera la gran añada que debiera haber sido.
Las vendimias de las uvas blancas han tenido lugar del 10 al 14 de septiembre, y las uvas tintas del 15 de septiembre al 16 de octubre, justo antes que las condiciones climáticas no empeorasen todavía más…
