Cosecha 2011 por Peter Sisseck
“El final del otoño y comienzo del invierno fue moderado, permitiendo un buen agostamiento de las cepas. Se presentó el invierno con temperaturas de media más bajas que los años anteriores y con abundante lluvia, que contrarrestaría con la prolongada sequía que nos esperaría en verano.
En un principio, la brotación tuvo un ligero adelanto debido a las altas temperaturas de marzo y abril aunque no se registraron ni heladas ni granizos que pudiesen alterar la evolución del ciclo.
Luego entró un verano más cálido que en años precedentes y muy seco (301 mm/año 2011). La escasez de humedad favoreció una sanidad excelente en los viñedos que se mantuvo hasta el primer día de vendimia.
Podemos destacar de la añada 2011 el riesgo de deshidratación de las cepas por las altas temperaturas y la falta de agua del verano. Gracias a su profundo sistema radicular y su gran adaptación a la climatología de la zona, nuestras viñas de elevada edad han prevenido por completo el proceso de pasificación de las bayas.
A pesar de que la vendimia 2011 en Ribera del Duero se inició el 10 de septiembre, en Dominio de Pingus empezamos a vendimiar el 23 de septiembre, prolongándose hasta el 14 de octubre con parcelas de maduración muy lenta y completa.
Añada especialmente caracterizada por un tiempo casi veraniego durante la vendimia, especialmente la última semana de septiembre que favoreció a las mejores parcelas. A pesar de este tiempo peculiar la uva llegó en perfecto estado a la bodega.
Añada de una madurez casi nunca vista en la Ribera del Duero, con ausencia de taninos ásperos que permite augurar vinos en la línea de 2009, vinos muy potentes, redondos y concentrados pero a su vez muy equilibrados con una finura y madurez de los taninos”.
