Este año la campaña de venta a la avanzada de la cosecha 2012 ha sido mucho más corta y rápida que en los años anteriores: un mes y una semana, en lugar de 2 meses y medio como acostumbra a ser habitual. Y eso pese a que este año se ha celebrado la feria Vinexpo (cada dos años en el mes de junio) y normalmente cuando la campaña coincide con la feria, la oferta de algunos vinos se alarga hasta después de la misma.
Los Premiers Grands Crus Classés han salido muy rápidamente (Château Mouton Rothschild el 18 de abril y Lafite-Rothschild el 22 de abril) lo que es realmente muy raro. Pero también ocurrió lo mismo con la añada 2008, en una coyuntura económica realmente difícil.
Normalmente, en una gran añada o cuando el mercado está deseoso de comprar, los Grand Cru se toman su tiempo, retrasan la salida de sus vinos y se ofrecen al final de campaña, cerrándola, como ocurrió con las añadas 2009, 2010 y 2011.
La rápida salida de este año y las importantes bajadas de precio para los 1ers Grands Crus Classés han transmitido al mercado un mensaje claro de ajuste y adaptación a la coyuntura actual.
La bajada media de los 1ers Grands Crus Classés ha sido aproximadamente de un 25% respecto la cosecha 2011, y de un 58% respecto a la 2009. El descenso es muy fuerte pero también se deben tener en cuenta los precios locos que alcanzaron estos vinos en las cosechas 2009 y 2010.
Esta bajada de precios y la de sus supersegundos vinos ha sido muy bien acogida por el mercado, y la mayoría de négociants han conseguido colocar la totalidad de sus cupos.
En la zona euro, en general continúa la bajada de la cifra de negocio ya iniciada con la cosecha 2011 y que había llegado a unas cotas altísimas y sin precedentes con las añadas 2009 y 2010.
El descenso medio de precios no ha sido suficientemente atractivo para los mercados anglosajones. Los ingleses han sido más compradores que los americanos. En Japón, un cambio desfavorable ¥/€ ha hecho que los distribuidores japoneses compraran más caro el vino de la cosecha 2012 de lo que pagaron por los 2011 el año pasado. En Francia, las grandes cadenas de hipermercados que en los últimos años se han convertido en los grandes operadores para los vinos de Burdeos, han comprado menos que en 2011. El mercado belga y el suizo han funcionado correctamente.
El mercado asiático, y en concreto el chino, todavía está en fase de digestión de la euforia de las añadas 2009 y 2010. Seguro que existe cada vez más un gran mercado para la compra-venta de Burdeos, pero en unas cantidades y precios más razonables. Los mejores importadores y distribuidores bien establecidos y con una buena organización tienen ya una venta estable y continúan siendo activos. Los inversores chinos –ocasionales en el negocio del vino– que entraron en este mercado atraídos por una supuesta especulación y unos elevados beneficios, han salido escarmentados de tanta fiesta. Se les agotó la venta “casi” piramidal a precios surreales de las cosechas 2009 y 2010, y muchos avispados recién llegados han perdido grandes cantidades de dinero. A este factor se le añade la consigna clara enviada por el gobierno a sus funcionarios de dar ejemplo y de no ser vistos en fiestas opulentas ni consumiendo productos de lujo. Este ha sido a priori otro gran freno al que se tendrá que añadir las nuevas y más estrictas normativas para las importaciones de vinos europeos. Aparentemente, la añada 2012 puede ser un buen negocio, pero como de costumbre en Burdeos, nadie tiene la bola de cristal para adivinar cómo vendrá la cosecha 2013 y en qué situación económica y social se encontrará el planeta el año que viene para dilucidar cuanto y en qué invertir. Buena añada seguro para el amateur deseoso de proveerse de algunas de las botellas de sus châteaux favoritos a un precio más razonable que en las anteriores 3 cosechas.
Nuevos factores a tener presentes
Château Latour. El año pasado, justo antes de empezar la campaña de la venta a la avanzada de la cosecha 2011, el director de Château Latour anunciaba un cambio de estrategia comercial que causaba perplejidad y una cierta confusión en el negocio bordelés: a partir de la añada 2012 no vendería más sus vinos a la avanzada y cada año el château iría ofertando una cantidad –reducida al principio– de añadas históricas que tenía guardadas. El motivo principal argumentado por la propiedad es que sus vinos siempre se han bebido demasiado pronto, sin dejar que lleguen a su mejor momento, y que es una pena tanto esfuerzo para elaborarlos de la mejor manera posible para que finalmente se acaben consumiendo cometiendo un infanticidio. Esta decisión firme –el château está haciendo obras y multiplicando por 9 su almacén para guardar botellas– hizo temer, entre los otros châteaux y los négociants, un efecto dominó que pudiera dañar gravemente el sistema de venta bordelés. Pero hasta ahora, esta decisión no ha tenido seguidores y Château Latour ha ofrecido como había anunciado, una pequeña cantidad de Château Latour 1995, Les Forts de Latour 2005 y su tercer vino Pauillac de Château Latour 2009 (PVP: 95,90€) que Vila Viniteca distribuye en exclusiva para España. La venta de los tres vinos ha sido buena.
En Saint-Émilion, la nueva clasificación que hacía subir al Olimpo de los 1er Grand Cru Classé “A” a Château Angélus y Château Pavie causaba controversia y gran disparidad de opiniones. Los dos château han subido los precios aprovechando la ocasión en una añada donde sus vecinos reducían tarifas o en algunos casos de excepción las congelaban.
En Sauternes la añada fue crítica y con una calidad muy heterogénea y en algunos casos el estoc existente en el mercado ha hecho que algunos châteaux anunciaran que no embotellarían su vino. Así pues, en 2012 no habrá Yquem ni tampoco Rieussec (pero si el 2º vino del Château, Carmes de Rieussec).
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