Clima de contraste
El año ha estado marcado por un período anormalmente frío entre el 15 de mayo y el 15 de junio cuando se acumuló un retraso que no fue en ningún momento recuperado durante el resto del ciclo vegetativo. Se ajustó el rendimiento a la evolución del ciclo quitando carga en muchos racimos para dar uniformidad a la madurez. Este hecho fue una de las claves de la añada junto con la manipulación específica del follaje durante todo el ciclo vegetativo.
El mes de julio fue relativamente cálido seguido de un agosto con temperaturas dentro de lo normal y un septiembre relativamente frío. En el mes de octubre se alternaron muchos días nublados en los que las viñas no trabajaron y una segunda quincena del mes bastante benevolente de la que se aprovecharon los viñedos para conseguir una buena maduración.
A pesar del retraso inicial y con nuestro protocolo de trabajo establecido con los años de gestión exhaustiva en la viña, hemos conseguido un buen equilibrio entre los racimos y su follaje que, a su vez, permitieron a la uva una maduración de modo constante.
Lluvia non grata
Las buenas reservas de agua al finalizar el invierno suele ser sinónimo de una buena añada en la Ribera del Duero. Las típicas tormentas hicieron que a principios de septiembre algunas parcelas recibieran más agua que otras (5 y 7 de septiembre) seguido con, a finales de septiembre y justo a pie de vendimia, dos frentes atlánticos enlazados. A esto se añadió una atípica lluvia fina cantábrica entre los días 14 y 15 de octubre que hizo que subieran muchas las temperaturas en ausencia de aire, lo que favoreció la germinación de las esporas de botrytis en los viñedos más sensibles de la Ribera del Duero.
Nuestros viñedos con los racimos sueltos, de bayas pequeñas, con pieles firmes y con una adecuada gestión de la aireación resistieron perfectamente a esta espora.
Si además contamos con una buena calidad de uva en los viñedos, con nuestra vendimia meticulosa y unas pulcras mesas de selección podemos afirmar que los viñedos de Dominio de Pingus supieron hacer frente a la cara rebelde de la naturaleza del año 2013.

