PALMER

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2013, una añada de terruño
El invierno de 2013 siempre quedará en la memoria de nuestros viticultores como una de las añadas más húmedas de los últimos años, que ha complicado significativamente sus condiciones de trabajo.
Las temperaturas medias entre el 1 de abril y el 31 de mayo fueron las más bajas de la década. A comienzos de la estación, nuestras observaciones mostraron un retraso de unos 10 días aproximadamente comparada con la añada 2012, que ya era considerada una añada tardía.
En el mes de mayo, la lluvia causó una cantidad importante de corrimiento en nuestros merlots más viejos, afectando también los cabernet sauvignons. El riesgo de mildiu era, tal y como había sido en 2012, particularmente feroz.
Después, en verano el clima fue más favorable. El mes de julio fue el más caluroso de los últimos 14 años, sin ninguna ola de calor. El desarrollo de las vides se quedó estancado en un ciclo de crecimiento tardío y esperábamos comenzar a vendimiar a principios de octubre.
Pero el mes de septiembre nos traía una sorpresa desagradable: lluvia, humedad y temperaturas altas fueron habituales. Tratar con la presión de la botrytis fue el factor determinante para planificar la vendimia.
Comenzamos la vendimia el viernes 27 de septiembre, con algunos de los jóvenes merlots. El día siguiente incrementamos nuestro ritmo y, el domingo 29 de septiembre recogimos 10 hectáreas en un solo día. Los merlots, tan importantes para la identidad de nuestros vinos, fueron recogidos a tiempo y mostraron un nivel de madurez fenólica y aromática que ha superado nuestras expectativas.
Continuamos recolectando a buen ritmo con el petit verdot y el cabernet sauvignon. La concentración de azúcar era inferior a la de los merlots, pero las paletas aromáticas eran puras y precisas, y no mostraban ninguna aroma vegetal. Esto confirmó la reacción admirable de las viñas de la finca en tan difíciles condiciones, y reflectó también la influencia positiva del agradable mes de julio.
Durante la vinificación, el mosto fue manipulado con cuidado para evitar la extracción de los potenciales taninos rústicos. Pudimos preservar la identidad sedosa y suave de los vinos de la propiedad.
Para encontrar la expresión correcta de esta difícil añada, realizamos diferentes catas para que cada una llevara a numerosos debates. Finalmente, solo un tercio de la producción total se mantuvo al ensamblaje final de Château Palmer.