Generic selectors
Exact matches only
Search in title
Search in content
Post Type Selectors

Ribera del Duero 2024 por Peter Sisseck

Experiencia y precisión frente a una añada marcada por las heladas

Tras varios años marcados por la sequía, culminados en 2023, las lluvias del invierno 2023/2024 supusieron un cambio tan necesario como esperanzador. El invierno, sin temperaturas especialmente frías, permitió un desarrollo vegetativo temprano y homogéneo. Sin embargo, los días 23 y 24 de abril, las fuertes heladas afectaron a gran parte de nuestros viñedos y condicionaron decisivamente el carácter de la añada.

La añada 2024 ha sido una prueba de experiencia, precisión y equipo, cuyo resultado se expresa hoy con una claridad excepcional en los vinos.

La diferencia entre las parcelas afectadas por las heladas y las que pudimos proteger marcó el devenir de la añada.

Pronto comprendimos que estábamos ante una cosecha compleja, no solo por las heladas. Las abundantes lluvias invernales, sumadas al bajo rendimiento en las parcelas dañadas, nos obligaron a extremar el cuidado tanto en la determinación del momento óptimo de vendimia como en la organización de la vinificación.

Las viñas protegidas ofrecieron rendimientos normales, dentro de los parámetros que seguimos desde 2016: producciones relativamente generosas (20 hl/ha con 4.000 cepas/ha) y vendimia temprana. Por el contrario, las zonas heladas –partes de Flor de Pingus y la práctica totalidad de PSI– mostraron rendimientos significativamente menores, con una elevada concentración, rápida acumulación de azúcares y taninos marcadamente firmes.

En cuanto a enfermedades, nuestra situación fue favorable en comparación con otras regiones como Burdeos o Rioja. Cabe destacar que todas las plantaciones destinadas a Flor están ahora conducidas en vaso con tutor individual (échala), lo que evita la necesidad de despuntar y, en consecuencia, reduce la producción de nietos. Esto disminuye notablemente el estrés de las plantas.

La vendimia de Pingus y Flor de Pingus tuvo lugar entre el 10 y el 17 de septiembre. Para PSI, comenzó el 14 y finalizó el 27 de septiembre.

Como en los últimos años, optamos por vinificaciones a temperaturas moderadamente bajas (21–23 °C), y los remontados se redujeron a un 30 % respecto a prácticas anteriores. Todas las fermentaciones se llevaron a cabo con levaduras autóctonas. Nuestra comprensión del proceso fermentativo ha mejorado notablemente, permitiéndonos determinar con mayor precisión el momento idóneo para el descubado y el prensado.

Es en añadas como 2024 cuando realmente se pone a prueba nuestra experiencia.

Estoy convencido de que los vinos que elaboramos hoy serían radicalmente distintos –y menos logrados– si nos hubieran tocado en una etapa anterior de nuestra evolución. Llevo en este mundo desde 1983, cuando comencé en Burdeos, y debo decir que nunca antes había disfrutado tanto como ahora. Me enorgullece contar con un equipo cohesionado, que conoce profundamente tanto los viñedos como el trabajo en bodega. Su labor me permite estar presente justo cuando más se necesita, con la serenidad de saber que todo está en buenas manos. Estoy inmensamente orgulloso del 2024 y deseo que podáis descubrirlo por vosotros mismos.

Pingus, como es habitual, presenta un color profundo –aunque confieso que desearía que fuera algo más abierto–. En nariz, destaca por su pureza, con fruta oscura que va de la guinda a la mora, sin rastro de notas amaderadas. En boca es profundo, muy largo, y vuelve a demostrar que el secreto de Pingus reside en su inconfundible textura. Producción aproximada: 7.500 botellas.

Flor, con un 5% de garnacha en su composición, muestra un color algo más liviano que Pingus. La nariz ofrece gran frescura y limpieza, con fruta más roja: grosella negra, cereza, y menos profundidad que su hermano mayor. Tiene buena longitud y frescura, y está ligeramente apoyado por un 10 % de barrica nueva que en ningún momento domina el perfil del vino. Producción aproximada 80.000 botellas.

PSI es de color abierto, con la garnacha (10%) claramente perceptible. Aunque algo cerrado por el momento, ofrece fruta limpia, nada pesada ni sobre extraída. En boca es vertical, con buena acidez y un final armonioso. Producción aproximada: 325.000 botellas.

La 2024 ha sido, como señalaba, una añada compleja, pero de grandes resultados. Un vino como este no surge por sí solo: es fruto de un trabajo meticuloso en el viñedo y de una filosofía bien definida en bodega, que evita excesos de extracción y alcohol, priorizando el equilibrio y la elegancia.